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sábado, enero 01, 2011

El 9 de enero "Venid a las Cloacas" va a Donosti

http://www.dockofthebay.es/programacion-detalle-cloacas.html
Venid A Las Cloacas: La Historia De La Banda Trapera Del Río

Domingo 9 Enero 20:20

  • DIRECTOR: Daniel Arasanz
  • PAÍS: España
  • AÑO: 2010
  • DURACIÓN: 90'
  • IDIOMA: VO
  • PROTAGONISTAS: Morfi Grey, Juan Pulido, Salvador Solano "Rayban", Jordi Pujades, Diego Manrique, Iñigo Pastor (Sello Munster), Josu Zabala (Hertzainak), Silvia Escario (Último Resorte), Juanjo Fernández (Revista Star)
  • PRECIO: 4€
  • LUGAR: Sala Club Victoria Eugenia
  • Ver trailer
Eran de verdad, sin trampa ni teatro ni otro cartón que el de tabaco barato y sin filtro: chicos 70’s de Cornellà, delincuentes, pandilleros y macarras, hijos de inmigrantes, amigos del obrero, malhablados y toxicómanos, la pesadilla de la Cançó y los layetanos. Hay que reclamar a La Trapera, porque aquí lo fueron todo: nuestros Stooges, nuestros Sex Pistols, nuestros MC5, todos juntos y con una sirla en la mano (y, tal vez, seguro, un chute en la vena). Punks antes de que nadie supiera de qué iba el asunto, autodestructivos y orgullosos. Su epopeya es de las que hacen los mejores documentales, y esto es lo que tenemos aquí: su nacimiento en calles sin asfaltar, su paisaje urbano sus primeras incursiones en la, su pelea constante contra audiencias, prensa, managers, establishment, anti-todo y de veras. Las gestas de Morfi Grei, El Tío Modes y los suyos aparecen aquí documentadas de pura gloria, desde su nacimiento hasta sus reuniones en los 90’s y su más reciente reunificación, recogida aquí con paciencia y cariño. Lo ilustran todo, las impresionantes sesiones fotográficas que les dedicó el fallecido y genial Salvador Costa, su aparición en Musical Express berreando lo de “Quiero mi dosis”, entre otras perlas. Vitales entrevistas actuales con implicados y fans (Morfi, “Raf” Pulido, Diego Manrique, Josu Zabala de Hertzainak...). Cómo no ser fan de un grupo que cantó “Soy un curriqui de barrio / Soy amigo del obrero / Soy enemigo del sistema / Y le voy a pegar fuego”. ¡En 1977! Sus huevos eran acerados y gigantes como bolas de derribo. Tiembla sociedad, que aquí vuelve la Trapera.
Benetakoak ziren, antzerkirik eta iruzurtirik gabe. Cornella-ko 70. hamarkadaren gaztetxoak, delitugileak, pandilleroak, makarrak, etorkinen semeak, langileen lagunak, ahozikinak eta toxikomanoak, Canço eta Iayetanos-en ametsgaiztoa. La Trapera berreskatu behar dugu, hemen dena izan baitziren, gure Stooge, Sex Pistols, MC 5, denak batera. Labana eskuetan, eta xiringa besoetan. Hasierako punkiak, hauek zer ziren inork jakin baino lehen, suntsitzaileak eta arroak. Istorio hauek dokumentalarik hoberenak osatzen dituzte. Aipatutako guztia hemen ikus daiteke, asfaltorik gabeko karreteran jaiotza, hiriko paisaiak, audientzien, prentsaren, managerren,”establishment”-aren aurkako borroka, guztien-aurka eta bene benetakoa. Morfi Greiren abenturak , Tio Modes eta besteak ospez beteta filmatuta agertzen zaizkuigu. Jaiotza, 90. hamarkadaren bilerak eta azkenengo bategitea pazientzia eta goxotasunaez iruditua. Salvador Costa hildako jenioaren argazkiak, “Musica Expres”-en agerpena “Quiero mi dosis” abesten. Gaur egungo elkarrizketa biziak lekukoekin eta zaleekin (Morfi, “Raf”, Diego Manrique, Hetzainak taldeko Josu Zabala…) Nola ez gara izango talde honen jarraitzaileak hau abestuz gero. “Soy un curriqui de barrio/Soy amigo del obrero/Soy enemigo del sistema/Y le voy a pegar fuego”.1977.urtean! Potro handiak zituzten. Darda egin ezazue, “La Trapera” bueltatu da eta.

domingo, noviembre 07, 2010

Gloria a la Trapera! Viva el rock'n'roll! "Venid a las cloacas", premiado.

Imagen del documental (de la web del Festival):
"Cómo no ser fan de un grupo que cantó
“Soy un curriqui de barrio / Soy amigo del obrero /
Soy enemigo del sistema / Y le voy a pegar fuego”.
¡En 1977!
Sus huevos eran acerados y gigantes como bolas de derribo.
Tiembla sociedad, que aquí vuelve la Trapera."

"Gloria a la Trapera! Viva el rock'n'roll!" Con estas palabras cerró el Morfi, el jueves pasado, la presentación del estreno de "Venid a las cloacas", el documental sobre La Banda Trapera del Río, en el Festival In-Edit (Festival internacional de cine documental musical de Barcelona) 

Una obra excelente, que en hora y media condensa y resume la historia y el espíritu traperos. Pese al escaso material de video disponible, el tratamiento de las espatarrantes fotografías del desaparecido Salvador Costa y los jugosos cortes de diversas entrevistas mantienen el dinamismo en todo momento. 

Hoy se han anunciado los premios del Festival: el nacional ha sido para "Venid a las cloacas":
"ACTA JURADO NACIONAL: El jurado, de forma unánime, ha decidido premiar VENID A LAS CLOACAS, por la honestidad y frescura de una historia que, siendo local, refleja una realidad universal y que reivindica con profundidad la figura del anti-héroe. La película de Daniel Arasanz documenta con rigor la génesis de un género musical, el rock urbano, que ha servido de inspiración a varias generaciones."
Gran y merecida noticia para Dani y su equipo, al que felicitamos (y nos felicitamos) desde la gran familia trapera! 

sábado, enero 23, 2010

Nacidos para perder (del webzine Moon Stomper)





Moon Stomper empezó como fanzine en setiembre del 98 , pasó a formato web en diciembre del 2000 y sacó su último número (el 9, donde venía el artículo de la trapera) en mayo de 2004. 
La Banda Trapera del Rio


“No, no es justo”, decía yo en el lejano 1988 cada vez que oía hablar a los seguidores del rock de las bandas suecas y australianas de garage que hacían rock en plan Detroit, y pensaba en el lugar que se merecía La Banda Trapera del Río y el por entonces su único LP editado.
Ellos han sido de las pocas bandas que hicieron rock de carne y hueso y sin aditivos en el subdesarrollado rock español de los años 70, en un momento en el que triunfaba el ladrillo llamado “rock con raices”. Y si en Nueva York tenían a los Dead Boys y a los Dictators, en Londres a los Sex Pistols y a los Damned, en Sydney a los Radio Birdman y a los Saints, en Barcelona estaban La Banda Trapera del Río. Y cuando les llegó la hora de plastificar sus canciones les tocó bailar con la más fea, que no era otra que la discográfica Belter, que más que un contrato, les firmó una sentencia de muerte, como le ocurrió también a Burning, PVP, y a los Burros, sacándoles a los Traperos un disco grande y un single un año después de haberlo grabado y con una distribución de lo más nefasta, y eso que los pocos discos que sacaron a la venta se agotaron. A pesar de todo, intentaron montárselo por su cuenta y sin adulterar su adorado R’n’R, que para algo tuvieron que tragar con tanta mierda.
Los Comienzos. Born to Kill
La historia empezó en Barcelona, en la ciudad satélite de San Idelfonso de Cornellá, un barrio habitado en su mayoría por inmigrantes andaluces, donde crecieron los traperos charnegos. Hartos del aburrimiento general que reinaba en la ciudad condal, que no era otro que la nova cançò, el jazz-rock layetano... Deciden montar un grupo un 13 de Noviembre de 1976, antes de eso los miembros de la Banda Trapera habían estado en grupos de rock sinfónico, hasta que se dieron cuenta de que en ese estilo musical no se les había perdido nada y que se aburrían como ostras. La formación original era el Tío Modes a la guitarra solista, un malagueño de nacimiento apodado así por ser el más viejo del grupo; Rockhita a la guitarra rítmica; el Llobregat, alias el Ray Ban, a las cuatro cuerdas, que confesó en una ocasión que su bajo le costó 800 pesetas; Raf Pulido a la batería, quien marcaba el ritmo en el grupo; y el último en llegar fue el cantante y portavoz Morfi Grey, un personaje carismático nacido en Melilla, que según contaba había militado en un dúo llamado las Alcachofas, y que luego intentó montar una zarzuela-rock. Por lo pronto la banda ya estaba formada, y casualmente se habían juntado un poco antes que el fenómeno punk británico asustara al mundo en 1977.
Al principio se ponen de nombre Al Rojo Vivo, que parece más un nombre de orquesta pachanguera. Cambiando luego al de 4x3, por esos tiempos tocaban los rockanrolles de toda la vida, o sea, el “Johnny B. Good” y el “Jumpin’ Jack Flash”, canciones que hasta los grupos mediocres tocaban para no ser abucheados en masa. Deciden componer sus propios temas que años después irían a parar a su primer LP, me imagino que por entonces ya se llamarían la Banda Trapera del Río, lo de ponerse del Río pienso que sería por el río Llobregat que pasa por Cornellá.
Al principio pasan de tocar en los locales del centro de Barcelona y prefieren hacerlo en las discotecas de su barrio, que para algo era donde estaba enclavado su reino. También solían actuar en algunos mítines de partidos políticos de izquierda, de esa época contaban “Una vez fuimos a tocar a una fiesta de las Juventudes Comunistas. Nosotros éramos los últimos en tocar, antes tocaban la Orquesta del Maestro Bellido y toda esa gente sofisticada, y todo el mundo con banderas rojas con la hoz y el martillo, todo muy bonito. Así que antes de tocar nos pusimos a beber como locos, y cuando salimos el Morfi Grey se sacó la polla y empezó a mear, yo dije pasar de todo, hubo gente que se escandalizó, pero fue lo mínimo, y eso que allí estaba Santiago Carrillo”.
Cuc "punk" sonat
Su verdadera presentación al mundo fue en el histórico festival punk en la Alianza del Poble Nou, un festival montado por la agencia de management Cuc Sonat. Para mi opinión, lo de festival punk en realidad aunque le pusieran una etiqueta “made in England”, eran ganas de hacer música a toda pastilla para combatir el aburrimiento reinante.
Allí estaba la Trapera junto a grupos que habían metido en la etiqueta punk como Peligro, o gente que hacía rhythm & blues, caso de Basura o Mortimer, y también estaban Ramoncín y W.C.? recién importados de Vallecas. De esa época contaría Fray, vocalista de Decibelios, “Allí fue donde descubrí el punk, antes sólo me gustaba la música hortera”.
La gente de Cuc Sonat querían meter en Barcelona la “fiebre punk”, que estaba rompiendo moldes primero en Inglaterra y luego en el resto del mundo. En su escudería la mayoría de las bandas estaban formadas por adolescentes de barrios del cinturón industrial barcelonés, como eran Peligro, Mortimer, Basura, Masturbadores Mongólicos y Rockelona.
Entre finales de 1977 y todo el 78, Cuc Sonat organizó conciertos en Barcelona y otras partes de Cataluña, que fueron los que dieron a conocer a la Trapera, y en sus directos ya empezaban a demostrar que eran los mejores de todo el paquete de grupos que llevaba dicha agencia de management. Como diría el futuro codirector de Ruta 66, Ignacio Juliá en la revista Star “Morfi Grey es el tipo que las madres no dejarían salir con sus hijas... Su puesta en escena es de lo más repulsiva, y como banda sonora un rock duro perfectamente desarrollado que si no son profesionales poco les falta”.
Por aquel entonces empiezan a ofrecerles contratos discográficos, pero les obligaban a cambiar la letra de sus canciones, por lo que deciden pasar de todo. Años más tarde Morfi contaría “Cuando varias compañías discográficas nos ofrecieron grabar un disco, nos obligaban a cambiar los textos. Cogimos todos los contratos discográficos, los colgamos en las paredes de nuestro local de ensayo y nos pusimos a escupirles hasta quedarnos secos. Sabíamos que éramos concientes de lo que hacíamos, y sabíamos el papel que jugábamos en la historia musical de este país”.
Al final no les quedó más remedio que fichar con la Belter, que se había llevado toda su vida viviendo de las ventas de Manolo Escobar, y que no sabían nada de nada que no fuera la “España cañí”. Les graban un single en 1978 y poco después un LP que contenía canciones que a simple vista parecían una colección de insultos y palabrotas, pero si se escuchan detenidamente se da uno cuenta de que los Traperos conocen perfectamente su mundo sórdido y deprimente. Y en 1978-79 estaba sólo ese disco donde se habla de la poca información sexual de su clase social en el tema “La regla”, del snobismo de las élites intelectuales, “Eunucos mentales”, del conformismo al que han llegado las gentes de su barrio metiéndose en la sociedad de consumo con “Venid a las cloacas”, sus declaraciones de principios y el lugar que desempeñan en este mundo con “Confusión”, “Curriovi de barrio” y “Nos gusta cagarnos en la sociedad”; a los marcados por la miseria desde el día que nacieron en “Nacido del polvo de un borracho y el coño de una puta”; y entre todas ellas la mejor canción del disco, “Ciutat podrida”, compuesta a medias por la poetisa Esther Valles, que años más tarde volvería a escribir con Morfi Grey y el Tío Modes “La losa” en el disco de Morfi en solitario. “Ciutat podrida”, aunque cantada en catalán y con claro acento charnego, toda ella está sostenida por la guitarra killer y sobreamplificada del Tío Modes.
El disco tardó muchos meses en salir, casi un año.
Por aquellas fechas viene Iggy Pop a España a tocar acompañado por la Sonic Rendez Vouz Band, formada por el guitarrista de los MC5, Fred “Sonic” Smith, futuro marido de la cantante Patty Smith, y Scott “Rock Action” Ashentohn, antiguo batería de los Stooges, o sea, antiguo compañero de fechorías de Iggy Pop; y otro exStooge, Scott Thurson, y el exbajista de otra killer band de Detroit, los Up, Gary Rasmussen.
En una de las críticas de aquella época sobre un concierto de la Banda Trapera del Río decía: “Suena igual que el concierto que ha dado Iggy Pop hace unos meses”, y yo me pregunto por qué no los pusieron de teloneros de la Iguana, en lugar de los pegoteros de Peligro. Los Traperos eran una auténtica reencarnación de los Stooges, habían nacido en tierra de nadie y tuvieron que organizárselo todo ellos mismos, como tuvieran que hacerlo en nuestras antípodas los australianos Radio Birdman.
Por entonces continuaba sin salir su esperado LP, y en algunos locales empiezan a ser boicoteados y tachados de broncas y barriobajeros. En el cabaret Tabú de las Ramblas (que luego inmortalizara el dibujante Pons en las historietas de María Lanuit para la revista El Vívora) son expulsados después de una actuación en la que fueron teloneados por Teddy Loquillo y sus amigos, banda formada por Loquillo como cantante y Carlos Segarra como guitarrista, entre otros.
Han cumplido su primer aniversario como grupo y deciden festejarlo con uno de sus shows de rock killer, y además se presentan para consejales en el Ayuntamiento de Cornella. Debió de ser una auténtica pasada ver a los Traperos montados en un dos caballos con la capota levantada en plan candidato a presidente de los Estados Unidos y gritando “¡Queréis que sea vuestro alcalade!”, llevando como escolta una panda de currions de barrio montados en puchs y derbys con orquillas como las de las shoppers, en plan ángeles del infierno, parecían recién salidos de una película de José Antonio de la Loma. En su programa político prometían plantar marihuana en el río Llobregat.
A pesar del boicot que les habían hecho en muchos sitios seguían montándoselo como podían, para eso tenían a su manager “el Chiri”, sin nada que envidiar a ingleses como Malcom McLaren o Bernie Rodees, agentes de Sex Pistols y Clash respectivamente. El Chiri, con sus ruedas de prensa marcianas y celebraciones de cumpleaños de la Trapera se supo ganar a la prensa musical de la ciudad condal, como lo comentado arriba de presentarse al Ayuntamiento y otros igual de originales. Por cierto, en lo de presentarse a candidaturas políticas se adelantaron a los vizcaínos Eskorbuto, que en 1986 se presentaron a las Elecciones Generales, o a Jello Biafra, cantante de los Dead Kennedys, que se presentó a alcalde de la ciudad de San Francisco.
Born to be wild
Por el verano de 1978 dan unas cuantas actuaciones por el territorio nacional reclutando una legión de seguidores. En Madrid tocan durante tres noches seguidas en la sala M&M, por entonces la sala de rock por excelencia de la capital. En el Disco Express indicaban “La Banda Trapera del Río estuvieron aquí en Madrid, se bebieron todas las botellas de cerveza que les pusieron por delante y cantaron canciones de muchas palabrotas e insultos políticos. Los grupos punk son todos iguales”. Una auténtica injusticia, porque como ya diría Ignacio Juliá “Tal vez pareciese muy demagógico si los sacaras de su contexto”, quizá alguna gente los considerase una banda punk del montón, pero no era eso. Siempre pensé que lo del punk y ellos fue una coincidencia, y si la Banda Trapera del Río hubieran nacido en el año 2003 en vez de en 1976 hubiesen seguido haciendo también el rock de alto voltaje que después de todo era la música que ellos conocían y les gustaba, la de su ámbito y la que su gente le pedía.
De todas formas las tres noches en Madrid fueron un auténtico éxito, y entre el público estaban unos alucinados Kaka de Luxe, que además les pidieron ser sus teloneros.
También tocan en Zaragoza y Bilbao, donde tienen un increíble éxito de público y donde no cabe duda que influyeron al rock radical vasco. Por esa época ya ha salido el single con la canción “La regla”, que se agotó en las tiendas aún teniendo una nula distribución. Igualmente actuaron en el último festival de doce horas de Canet Rock junto a gente como Ultravox, Blondie y la malograda Nico. Tocan al final del concierto despertando a todo el adormilado auditorio. Y hasta consiguen que Victor Jou, dueño de Zeleste, el local estaba entonces en la calle Platería, templo de todo lo que los Traperos odiaban y habían jurado destrozar (la música mediterránea con aires caribeños y la nova canço) los contratase para tocar durante dos noches. Parece imposible que fueran contratados por Jou para actuar en dicha sala en aquellos tiempos por una gente que en 1977 le quitaron la electricidad a los madrileños Para Celso, grupo que tenía como cantante al showman conocido como el Gran Wyoming, y simplemente por hacer rock and roll. Las actuaciones en Zeleste fueron un auténtico éxito. Los Traperos comentarían de aquello “Sí, la verdad es raro que ellos nos hayan llamado, y mira que nosotros nos cagamos en ellos en entrevistas, lo bueno es que son ellos los que nos han llamado. Todo el mundo se mata por actuar en Zeleste. Ha sido bueno para ellos y para nosotros, ellos se modernizan y nosotros nos sacamos una pasta, que nunca viene mal, y nos quitamos esa fama de bestias que se pegan de hostias con el público y todo eso, ya me dirás que gracia tiene bajar a pegar a dos o tres mil personas... aunque a veces lo hayamos hecho.
En 1979 sale por fin el primer LP de la Banda Trapera del Río. El disco es una auténtica Biblia negra del rock español para el año que salió y todo un símbolo. Prohibido en todas las emisoras comerciales, que los censuraron cobardemente, y para colmo la Belter hizo una distribución de lo más tercer mundista y cutre, y eso que se agotó en las tiendas, pudiendo haber llegado a más gente. Los comentarios del grupo sobre la discográfica eran “Son unos hijos de puta, nos hacen una liquidación de material horrible. Decían que el single de “La regla” habíamos vendido 43 singles, cuando sólo en Cornellá hemos vendido más de 200”.
En aquel momento la banda había pasado por varios cambios, el Llobregat fue expulsado y el Rockhita se casó dejando el grupo, entraron un nuevo bajista, el Montoya, de la conocida familia de artistas flamencos de Barcelona, que les daba un toque más contundente a sus directos.




Con esa formación telonean a Ian Gillan, que hacía poco había dejado Deep Purple por sus desavenencias con Ritchie Blackmore, teniendo que soportar los Traperos el sabotaje de la mesa de mezclas de los técnicos británicos que no querían que le hiciesen sombra a la estrella de la noche, como hubiese ocurrido si los Traperos hubiesen sonado como es debido y lo poco convincente que fue la actuación del señor Gillan, que dio un show de lo más aburrido y desangelado.
También celebran otro año de vida más como grupo dando una actuación y montando una rueda de prensa en un sex shop en el barrio chino, y allí mismo el mítico fotógrafo Flowers (sí, el mismo al que Loquillo y los Trogloditas de dedicaron la canción “Leyenda” en su LP La mafia del baile) les proclamaba en un discurso de verborrea etílica “como mejor grupo de rock urbano del país”, para después Morfi Grey cortar una tarta de cumpleaños con un machete de esos que se usan para adentrarse en la selva virgen.
En ese año, 1979, el bajista de los Sex Pistols, Sid Vicious, moría de una sobredosis de heroína y los Traperos deciden montarle un “concierto-funeral” en su propio barrio, en el local de Cornellá, que por no ir de politiqueros y serios les dijeron que debían pagar el alquiler del local. Ese fue un problema que tuvieron en su barrio la Trapera, no estaban aceptados por su gente, y los tachaban de antisociales. Ellos dirían sinceramente que también eran de allí y eran hijos de obreros, queriendo reflejar en sus letras lo que estaba pasando.
El funeral a Sid Vicious debió ser algo brutal, seguro que el que fuera bajista de los Sex Pistols se sentirían orgulloso desde el infierno de que gente como los Traperos le hicieran un homenaje descargando energía en directo, con un Morfi Grey que parecía un brutal cruce entre Iggy Pop y Bon Scott. El funeral-recital acabó con la policía desalojando el local. Cuando quisieron cobrarles por el uso del local, ellos no pertenecía al P.S.U.C. (Partido Socialista Unificado de Cataluña), les contestaron que no les darían una peseta porque “los muertos no pagan”.
El final
En 1980 siguen intentando lo imposible por grabar un segundo larga duración, pero no hay manera. Mientras otros grupos como Burning, Leño o Ramoncín tenían ya más de un LP en la calle, ellos seguían sin suerte. Como si todos los medios que rodean a un grupo de rock se estrechasen, y a principios de año el Montoya es reclamado para hacer la mili y entra a sustituirle Jordi Pujadas, alias “el Subidas”, que era el menos Trapero, por no ser no era ni de Cornellá. Era el más profesional, su bajista favorito no era precisamente Ian “Lemmy” Kilmister, Motorhead, como debía corresponder a un Trapero, sino Jaco Pastorius, de los Weather Report.
Lo de grabar un segundo álbum seguía siendo una auténtica necesidad para poder seguir hacia delante y plastificar temas nuevos como “El saco”, “Vulgaridad” o “Asesino tierno”, que reflejan la evolución del grupo, o como ellos dirían “Con todos los años que llevamos hemos aprendido a tocar mejor, nada más que hay que ver todos los grupos que salieron con nosotros en el festival punk de la Alianza en Poble Nou sólo quedamos nosotros”. En el verano de 1981, hartos de todo y sin ver nada claro deciden separarse.
Coitus interruptus
En junio de 1982, debido a que les ofrecen un contrato discográfico, la Banda Trapera del Río se vuelve a juntar. En aquellos momentos se había puesto de moda el rock duro, bandas como Iron Maiden o Saxon se estaban comiendo el mundo, y en España Barón Rojo y Obús tres cuartas partes de lo mismo pero de manera menos exagerada. Mientras los Traperos no habían tenido el merecimiento que se merecían, debía de ser jodido que ahora bandas con la etiqueta de hard rock o heavy metal empezaran a vender y ellos que llevaban toda la vida hubieran de tragar con tanta mierda. “Este país no es serio, ahora Fernando Márquez “el Zurdo” se ha metido a periodista, y va diciendo por ahí que le habíamos dado de hostias, y lo único que pasó es que tocamos en un festival en Avilés, y después de nosotros les tocaba a su grupo Paraíso, para entonces el público ya había tenido suficiente marcha y pasaron de su actuación”. Respecto a la nueva moda del rock duro, Morfi alegaba “España es un país básicamente hortera, no entiende de rock, para los españoles el rock es una moda, y eso no sirve. Es como la sangre, ha de llevarse dentro, es una vergüenza que vuelva el rock duro y todo dios se apunte. ¿Viste a Barón Rojo tocando con Antoñito Flores en Aplauso?¡Qué chorrada tío! Eso es como si nosotros tocáramos con Raimon. La Banda Trapera del Río ha tenido estilo propio, estuvimos con el punk al principio porque era una movida contra el muermo del rock layetano”. El Tío Modes comentaría con su opinión personal que sus guitarristas favoritos eran Jimmy Hendrix, Ted Nugent y Rory Gallagher, pero no le habían influido a la hora de tocar, “Para ser guitarrista de rock se ha de tener genio, y yo me considero un rockero nato. En España no hay otro guitarrista de rock duro, yo soy el único, los demás imitan a los extranjeros todo lo que pueden”.
Para que algunos estuvieran más conformes y no tuvieran suficiente con la amplificación eléctrica que descargaban los Traperos en los conciertos de presentación de su segundo LP, iban a llevar una gigantesca guillotina como hiciera el veterano Alice Cooper en sus buenos tiempos “Esa es la guillotina que va a cortar el bacalao rockero este año”. Para terminar alegando “Llevamos mucho tiempo en este rollo. Tenemos cierta solera, hemos sido engañados por ejecutivos discográficos, estafados por managers y promotores, pero ya sabemos de qué va el asunto, vamos muy en serio. El mundo del rock es una basura, al primero que se pase con nosotros le vamos a hinchar la cara”. Motivos tenían de sobra para decir estas palabras, pero de repente la casa discográfica Discophon, que les iba a sacar el disco, quebró dejándoles colgados con el single promocional “Tu pistola no me mola”. Como si no tuvieran ellos suficientes problemas con la adicción a la heroína de su cantante Morfi Grey, parecían como si su leyenda maldita se hubiera puesto de acuerdo con la quiebra de su discográfica.
De repente, lo que podría haber sido su trampolín definitivo, cuando a la gente parecía gustarle el rock duro, se les escurrió todo de las manos sin tener parte de culpa. No sé si dieron muchas actuaciones pero sí que hicieron un concierto de despedida en Cornellá con Ultratuita (el grupo del cantante de Basura, Panotxa), Oriol Tranvía, Telegrama y Decibelios.
Aliento de noche
Después de disolverse la banda, el estado de ánimo de su lider, Morfi Grey, no podía ser peor: enganchado a la heroína y más sólo que la una, mientras el Tío Modes estaba en Francia trabajando en la vendimia y tocando la guitarra en el metro de París. Pero quien ha entrado a formar parte del rock & roll tarde o temprano ha de volver, y Morfi volvió a tocar junto al Tío Modes. Aunque ahora actúa como solista en sus directos recupera canciones de su viejo grupo. En un principio le acompañan los componentes de Dossier Negro, y el Tío Modes vuelve a demostrar por qué le apodaban “el metralleta”, sacando chispas de su gibson asesina, resucitando el espíritu de la Banda Trapera del Río. Componen nuevas canciones que saldrán luego en el mini-LP Aliento de noche, con canciones como “Mendigo”, un tema autobiográfico escrito por Morfi, al igual que “Cayendo”, la balada “La losa”, que como ya señalé al principio lo escribió la poetisa Esther Valles, la misma que escribiera “Ciutat podrida” y “Aliento de noche”, la canción que sirve de título al mini-LP, o como diría Morfi “Es para darle una lección a los heavys, y como se te queda el aliento después de una noche de juerga”; en “Brigada antidroga” hablaban de cómo la policía dejan en paz a los peces gordos y a los peces chicos los jode vivos.
Morfi Grey demostraba que era un hombre sincero, un hombre que había asimilado honestamente el contenido de discos tan opuestos entre sí como el Rock & roll animal de Lou Reed, el Fun house de los Stooges, Highway to hell de AC/DC, Motorvation de Chuck Berry, Never mind the bollocks de los Sex Pistols y Born to run de Bruce Springteen, y que cuando le preguntó Jaime Gonzalo en la desaparecida Rock Especial si no tenía miedo que lo compararan con Miguel Ríos, dijo “Si yo digo algo es porque lo he vivido en la calle. Yo no puedo tener la cara dura de venir de una audiencia real o de una fiesta de sociedad y luego hablarles a los chavales del paro, de la droga, de esos problemas... ni puedo decirle a nadie que es de puta madre si no lo conozco...”
Tanto en el disco como las actuaciones en directo contaron además con la presencia de otra killer guitar, la de Javier Juliá, excomponente de Loquillo y los Intocables y de Loquillo y los Trogloditas y hermano del crítico Ignacio Juliá. Tras este interesante disco y de actuaciones demoledoras y camerinos destrozados, a Morfi le dio la vena más en plan Willy De Ville, más charnego que neoyorkino, con los que grabó como Zona Grey, e intentaba ir como una versión ibérica del lider de Mink De Ville, pero parecía como si Iggy Pop se hubiera transformado en una patética folklórica tipo Rocío Jurado o Isabel Pantoja.
Vox animal/Oficial Matute A principios de los 90 teníamos por un lado a Morfi Grey transformado con su verdadero nombre, Miguel Ángel Sánchez, formando Vox Animal, y por el otro al Tío Modes y Raf Pulido con Oficial Matute, en claro homenaje al policía de los dibujos animados de Don Gato que crearan el dúo Hanna-Barbera. Personalmente no pude escuchar ni a unos ni a otros, aunque por lo que oí, Oficial Matute iban más en la onda de la Trapera, y Raf Pulido, el que fuera batería del grupo, cambió las baquetas por el micrófono, mientras el Tío Modes seguía siendo el mismo killer que fusionaba con su gibson el heavy y el punk. Y grabaron algunos temas de su segundo LP por entonces inédito, titulado Guante de guillotina, cantado por Raf Pulido, quien escribiera las mejores canciones de la Trapera.
A la pregunta sobre el secreto del Tío Modes que le hicieran Jaime Gonzalo e Ignacio Juliá, respondía “Mira, hemos probado guitarristas que te hacían el punteo de Ritchie Black More o de Gary Moore a la perfección, pero eran meras fotocopias. Es siempre mejor hacer algo propio aunque sea más sencillo, la personalidad de un grupo es lo que vale, no el que seas un virtuoso del instrumento. Qué pasaba en la banda, pues que había algo original, por eso gustaba”. Todo indicaba que la cosa iba a continuar así hasta que...
Pegándole fuego al fuego
Entre 1992 y 1993 se reedita el primer LP por el que los coleccionistas estaban pagando 20.000 pts, y el segundo LP hasta entonces inédito, Guante de guillotina, con viejos temas que tocaban en directo y que no habían sido plastificados como “Monopatín”, “Cómics y cigarrillos”, “Tu pistola no me mola”, “El saco”, “Misógino”... además de homenajes de nuevos grupos como La Perrera, Cerebros Exprimidos y El Legado... El caso es que estos discos reeditados sin promoción de ningún tipo hace que el grupo se vuelva a juntar, igual que hicieron por la misma época los Sex Pistols y los Dictators. En una entrevista para Ruta 66 con motivo de su vuelta declararon de los viejos tiempos “La Trapera sufrió un boicot total del sistema discográfico y del Estado, pero lo importante es que hemos vencido, se han reeditado los primeros discos sin televisión, sin 40 Principales y sin nada”. A las preguntas de a qué se debía ese boicot y si de verdad tan peligrosos resultaban Morfi contestó “Sí, porque a la que no nos gustaba alguien le dábamos con el bate de béisbol en la cabeza. Nos ofrecieron un contrato de bastante dinero como el de Movieplay, pero a cambio exigían que cambiáramos algunas letras. Cogimos ese contrato, lo clavamos en la pared con una baqueta y empezamos a mearnos en él. Éramos muy vacilones pero ha merecido la pena”.
El grupo volvió a estar en la carretera tocando por distintos sitios de España. En su actuación en Barcelona subió el fotógrafo Flowers totalmente ciego y desnudo, y con todo al aire se puso a cantar a dúo con Morfi Grey.
Graban los discos Directo a los cojones, un álbun en directo, y Mentenblanco, y siguieron de gira. Incluso llegaron a tocar en la sevillana sala Fun Club, donde los pude ver en directo, con Morfi Grey llevando una peluca morena que aseguró regalar al que le diese uno de sus calcetines, cosa que ocurrió. Al final, Raf Pulido lanzó una de sus baquetas al público, que me regaló un amigo que la pilló.
Quién sabe si ahora que los Radio Birdman se han vuelto a juntar, por qué no la Banda Trapera del Río.
- Eduardo Álvarez Cónsul -



viernes, junio 12, 2009

La Banda Trapera del Río revive su leyenda en Cornellà (El Periódico)

12/6/2009 Edición Impresa ROCK 

• El regreso se prolongará con más actuaciones en los próximos meses

• El grupo, pionero del punk español, ofrece su primer concierto en 13 años

 La formación actual de la Banda Trapera del Río, con Morfi Grey en primer plano. Foto: MARINA VILANOVA
La formación actual de la Banda Trapera del Río, con Morfi Grey en primer plano. Foto: MARINA VILANOVA
JORDI BIANCIOTTO
BARCELONA

Iba a ser una actuación única, pero lleva camino de apuntalar una nueva etapa. La Banda Trapera del Río resucita mañana en la fiesta mayor de su Cornellà natal, tras 13 años de parón, con un concierto gratuito coincidiendo con el 30° aniversario de su primer disco, pieza seminal del punk ibérico. Cinco años después de la muerte de su guitarrista solista, Tío Modes, el grupo vuelve con tres históricos: Morfi Grey (voz), Raf Pulido (batería) y Jordi Pujadas, El Subidas (bajo).
Si bien la intención original era reformar la banda por solo una noche, los compromisos florecen y hay conciertos confirmados en Valencia, Jerez, Bilbao, La Coruña y Madrid en los próximos meses. La formación se completa con dos guitarristas de nuevo cuño: el joven Raúl Pulido (hijo de Raf) y Fosy, miembro del grupo rockero barcelonés Cancerberos. 

LÍRICA DE CUNETA / La Banda Trapera del Río surgió en 1976 y su primera formación incluía al malogrado Rockhita (guitarra rítmica) y El Llobregat, más conocido como Ray Ban (bajo). En su era clásica, hasta 1982, solo publicó un álbum homónimo; un manifiesto de rock suburbano insalubre que incluía himnos de cuneta como Curriqui de barrio, Nos gusta cagarnos en la sociedad, Ciutat podrida (pila bautismal del punk en catalán, con texto de la fallecida Esther Vallès) y la expeditiva Nacido del polvo de un borracho y del coño de una puta. 
Amamantados con los riffs de Chuck Berry y los Stones, adaptaron las enseñanzas del killer rock de Detroit impartidas por The Stooges. Más que punk en un sentido ortodoxo, era una banda de rock de garaje sucio e infeccioso. Fueron la antítesis del virtuosismo del rock layetano y de la cançó cívica; demasiado brutales para los cánones de la nueva ola, tampoco encajaron en la estética del heavy metal. Resultado: seis años de actividad errática, algunos bolos clave (el Festival Punk de L’Aliança, en 1977), adicciones peligrosas y desencuentros con la industria. Su segundo disco, Guante de guillotina, no vio la luz hasta 1993.
Esa edición y el rescate en CD del primer disco impulsaron el regreso en los 90, consumado con Directo a los cojones y Mentemblanco. Tras la segunda ruptura, en 1996, el culto sigue vivo: ahí está la biografía Escupidos de la boca de Dios, de Jaime Gonzalo, con fotos de Salvador Costa, que el realizador Dani Arasanz desea llevar al cine. La leyenda continúa. 
Banda Trapera del Río
Plaza Catalunya • Sab 13 • 22.00 h • Gratuito

viernes, octubre 31, 2008

Fallece el pionero fotógrafo del punk Salvador Costa

elperiodico.com

31/10/2008 Edición Impresa FOTOGRAFÍA |ÓBITO

Fallece el pionero fotógrafo del punk Salvador Costa

• El autor fue también el retratista 'oficial' de la Banda Trapera del Río

EL PUNK HISPÁNICO Salvador Costa (izquierda), con el periodista Carlos Carrero y Chiri, el mánager de la Banda Trapera del Río. Foto: SALVADOR COSTA
RAMÓN VENDRELL
BARCELONA

Salvador Costa, pionero fotógrafo del punk londinense y retratista de cabecera de la Banda Trapera del Río, sucumbió a una larga enfermedad neurodegenerativa la madrugada de ayer en el Hospital Clínic de Barcelona. Tenía 60 años.
Costa se formó en el estudio de Oriol Maspons. Aunque era fotógrafo industrial hizo dos magníficos trabajos de fotorreporterismo rock. Ambos han adquirido con el tiempo un aura mítica por su singularidad.
Punk fue seguramente el primer libro gráfico sobre el motín del imperdible aparecido en el mundo. Costa estuvo en 1977 en Londres en casa de su primo Jordi Valls, el músico extremo conocido como Vagina Dentata Organ, y documentó con su cámara el aún underground movimiento punk. El volumen fue publicado el mismo año por Producciones Editoriales, la firma editora de la revista Star.

APROXIMACIÓN ANTROPOLÓGICA
Si bien fotografió a Johnny Rotten, The Stranglers, The Jam, Generation X y otros grupos punk, Costa fue lúcido al entender que los verdaderos protagonistas de la revuelta eran los chavales. Así, Punk es una aproximación casi antropológica a las bases de esta subcultura juvenil antes de que se convirtiera en chillona moda.
Costa fue la sombra de la Banda Trapera del Río durante la tumultuosa primera vida del grupo de Cornellà, de 1977 a 1982. Sus fotos atrapan el belicoso y altivamente cutre espíritu de la Trapera y su camarilla. Además, bingo, hablan de su entorno urbano y del rock español de la época, a cuál más indigente. Escupidos de la boca de Dios (2006), biografía de la Trapera escrita por Jaime Gonzalo, rescató la tira de fotos del grupo hechas por Costa. Un tesoro.
Costa firmó la portada de El fin de la década (1979), de Burning.

viernes, marzo 14, 2008

Una crítica de "Escupidos...", en rockandrollarmy.com




"Jaime Gonzalo lleva en la prensa especializada desde 1975, en su curriculum podemos ver que ha realizado trabajos como productor discográfico, letrista, guionista televisivo y radiofónico y como no autor de libros y cientos de reseñas discográficas. Él dirige junto a Ignacio Julià desde 1985 la revista Ruta 66 y si no me equivoco colabora en el periódico El Mundo.

Como su mente calenturienta no puede parar de maquinar proyectos decide un buen día poner a unas de las bandas de este país en el sitio que le corresponde a través del libro “Escupidos de la boca de Dios”. Mediante los testimonios de los propios miembros que formaron La Banda Trapera del Río (el río Llobregat) Jaime Gonzalo nos describe como era ciudad Satélite y el barrio de Cornellà hacia finales de los 70 principio de los 80 con sus curriquis de barrio, sus camellos, sus currantes y la lucha de los trabajadores por sacar a sus familias adelante.

Gracias a todo esto descrito por el propio Jaime o los diferentes entrevistados del libro nos vamos poniendo en situación y tratamos de imaginar cual fue la semilla de la que germino la Trapera y todo lo que se movió a su alrededor, rock and roll, delincuencia, transición democrática, y un fuerte movimiento obrero gestado alrededor de potentes empresas industriales.

Según avanzamos en la lectura del libro nos vamos encontrando con un montón  de anécdotas que hacen que la historia del mismo sea amena y entretenida, por poner algunos ejemplos, su primera gran actuación fue frente a, nada más y nada menos que cien mil personas en una fiesta que organizo el PSUC (Partido Socialista Unificat de Catalunya), o en la primera fiesta organizada por el Partido Comunista, celebrada en la Casa de Campo de Madrid en 1977 frente a doscientas cincuenta mil personas -¿tú sabes lo que es subirse a aquel bicho escenario?- cuenta Raf Pulido, batería de la Trapera.

O cuando conocieron a Javier Granja, promotor de conciertos de Bilbao, que en su día les organizo los primeros bolos en Euskadi, en el Polideportivo de Gallarta y el campo de fútbol del Barakaldo junto con Moris, Cucharada, Neuronium y los 091de Bilbo allá por el año 1978.

Otra buena es cuando Javier Granja y su mujer salidos de todo, heroína, coca, con unas bolsas de coca acojonantes, estando en casa de Morfi decidieron invitar a unas rayas de coca para todos y le pidió a Morfi un espejo, este se fue a la habitación y desencajo la puerta del armario con un espejo, Javi, su novia y un tal Coyote empezaron a volcar la coca a sacos y prepararon unas rayas de un extremo a otro del espejo. O como en otra ocasión en la que tocaron en un gaztetxe de Donosti rodeados de gente a fin a la izquierda abertzale, y al loco de Morfi Grei no se le ocurre otra cosa que salir del camerino entre la gente vestido de guardia civil y gritando "¡vascos de mierda, vascos de mierda!" ...te podría contar mas pero no tendría gracia tendrás que descubrirlo tú mismo.

Y así entre anécdotas, diversas historias de la época de diferente pelaje, y las muchas y buenísimas fotos de Salvador Costa vamos avanzando por las 207 páginas que componen dicho libro y descubriendo lo que dio de sí la historia de La Banda Trapera del Rio, punta de lanza del punk nacional y objeto de culto de sucesivas generaciones. Unos clásicos que se autodestruyeron dejando un legendario primer LP y un segundo que sólo se publicaría a título póstumo. Más tarde a  principios de los 90, un doble álbum en directo y otro en estudio pusieron fin a un mito que la reciente muerte de dos de sus miembros originales ha concluido para siempre.

Decir que el libro sorprende por su lujosa presentación de tapas duras de 28x22 y de la gran calidad de impresión de las fotos, que está editado por Munster Ediciones y que me parece altamente recomendable y de obligada lectura por el buen aficionado al rock y el punk de este país. 


Sr. Actitud"

miércoles, noviembre 14, 2007

Curriqui de barrio (post en Diagonalweb)


Curriqui de barrio

JUANITO PIQUETE, MÚSICO
Miércoles 14 de noviembre de 2007. Número 65


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CINTAS DE AUDIO. La música de La Banda pasó de mano en mano en cassettes.
Barcelona. 1977. Yo tenía 17 años, era trabajador de la metalurgia, militante de la CNT, rockero y producía teatro independiente en un local ocupado con k en la Barceloneta. En esa época el sonido de la ‘revuelta’ se teñía, a veces, de punk y fue por La Banda Trapera del Río por lo que mucha gente llegó -llegamos- a conocer la rabia y la fuerza del extrarradio obrero barcelonés. La Banda sorprendió a propios y extraños, escandalizó y golpeó, pasando de los estereotipos, fueran o no ‘cool’, como se diría ahora. La Banda Trapera fue lo más salvaje y sincero que uno se pudiera tirar a la cara, y eso cala, sin duda. Sin mitificarles, pero ellos estaban ahí, y dieron su particular versión de la crudeza y de la realidad de una ‘juventud tatuada’. No obtuvieron muy buen trato de la progresía musical, demasiado endogámica a pesar de su incipiente ‘contrapoder’. Ir ‘directo a los cojones’ no suele ser una buena tarjeta de presentación. Cuando eres tan políticamente incorrecto...
Antes de la resurrección de la Trapera, tuve el honor de tocar junto a Oficial Matute en alguna ocasión en los ‘90 y trabar amistad con Rafa Pulido y Tío Modes. Fue emocionante, a pesar de que no fuéramos niños. Pero eso sí, la casta se reconoce en cuanto se huele, muy buena gente. Fuimos un rato por el mismo carril de la carretera. Cuando dos curriquis de barrio se encuentran... se reconocen.
Desde aquí mi recuerdo para Modesto y para todo el resto de la ‘trapería’. Yo también soy enemigo del sistema. ¡¡¡Yo también le quiero pegar fuego!!!
¡Salud y Trapera!

jueves, octubre 25, 2007

Marxa!

Mira por dónde, en el libro "Escupidos", cuando habla del famoso (primer) concierto punk en el Casino de l'Aliança al Poble Nou (diciembre 1977) dice que la Trapera tocó con el grupo Marxa, al que no conocía (y en el cual también ahora me entero - por Silvia de Último Resorte, la cronista del punk catalán- que tocó el Panotxa, al que si conocía por Basura).


Pues bien, hete aqui que al día siguiente de leer eso me encuentro con carteles por Martorell que anuncian una actuación de... Marxa! ¿Serán los mismos? ¡Pues si! Se reunen para un único concierto el día 26 de octubre.

La info, donde hablan también del concierto con la Trapera en la Aliança, en estos enlaces.


30 anys de Marxa, cinquanta de vida


TORNA MARXA30 ANYS (1977-2007)

jueves, octubre 11, 2007

El corto reinado del punk catalán (artículo de El País)

Habla Xavi Theros (traduccion Jhon de los huevos)
http://silpivipiapa.blogspot.com/2008/01/el-caso-de-jhon-de-los-huevos.html


EL CORTO REINADO DEL PUNK CATALÁN

Crónica de 30 años de una generación ácrata que no creyó en el futuro para vivir un presente hedonista con pulsiones de crítica social.

XAVIER THEROS

Este año se celebra el trigésimo aniversario de la aparición del punk. Y desde hace meses intelectuales de todo tipo aprovechan el acontecimiento
para discutir si este movimiento surge del dadaismo y el situacionismo (como defendía Greil Marcus en Lipstick Traces) o es un hijo menor de la
Escuela de Frankfurt. No obstante, dudo que los punks -adolescentes en su gran mayoría- supiesen quienes eran Tzara, Adorno o Huelsenbeck. Para ellos
los antecedentes eran mucho más claros: las bandas de Glam Rock de principios de los setenta, la santa Velvet Underground y formaciones norteamericanas
como los Stooges, Television o New York Dolls.Grupos de los cuales eran herederos los jovenes Ramones que en el año 1977 en su concierto en Londres
tuvieron a los futuros Sex Pistols y The Clash entre el público.

Por aquel entonces -gracias al olfato para los negocios del duo McLaren & Westwood- esa corriente marginal se convirtió, sin que nadie fuera muy
consciente, en un movimiento transversal que afectó y todavía afecta la estética , las artes y las formas de pensamiento. Nihilismo concentrado, hostilidad
hacia la sociedad bienestante y unas tremendas ganas de divertirse.

El punk llegó muy pronto a Cataluña. Probablemente porque fue el primer movimiento popular del cual se pudo gozar en libertad, después de décadas de dictadura.Era 1977 y en TVE triunfaba la serie Vacaciones en el Mar. Una noche, por la pequeña pantalla, salieron unas imágenes de dejarían chocada a toda la familia. Según el locutor del reportaje la última moda en la capital inglesa era clavarse imperdibles en la cara, bailar pogo cual epilepticos y darse trompazos.Aparentemente los jóvenes de la Gran Bretaña ,hartos de vivir en el paro, se habían vuelto locos.Ese programa de televisión sería muy visto y comentado y , en cierta manera, toda una generación de jóvenes, atraidos por la peste a azufre que desprendía, adoptó aquella mezcla de ingenuidad, sarcasmo y ganas de llamar la atención.

La efervescencia que siguió a la desaparición del franquismo había preparado el terreno. En Barcelona, en Julio de 1977, se celebraron las Jornadas Libertarias del Parc Güell, tan importantes por tantos motivos en la reciente historia catalana.

En esas jornadas- que congregaron en dos dias cerca de dos millones de personas- actuó La Banda Trapera del Río, una de las muchas formaciones de rock duro que estaban surgiendo en los cinturones industriales. Jóvenes obreros con los mismos problemas que sus homólogos ingleses, que hallaron en la música una forma de canalizar su malestar. La Trapera ofrecía un directo potente y acelerado, con letras llenas de mala leche, que causó sensación. De hecho -con permiso de Pau Riba- se les considera los autores de la primera canción de rock en catalán, titulada Ciutat Podrida. Y durante los seis años que estuvieron en activo actuaron un poco como catalizadores. Pero eso todavía no era punk.

El punk llega con un agitador cultural, Xavi Cot, que en los años 1976 y 1977 había estado en Londres. Fascinado por lo que allí vió decidió organizarse de vuelta a casa. Montó la productora Cuc Sonat y poco después se anunciaba el primer concierto punk hecho aquí, celebrado en Diciembre de 1977 en la Aliança del Poble Nou. Actuaron Peligro, Mortimer, Marxa y un joven madrileño llamado Ramoncín, reuniendo mil quinientos espectadores. Xavi explica que para "colar" el concierto tuvo que esconder hasta el último instante de que se trataba realmente. El punk daba mucho miedo a los organizadores, así que se presentó como un concierto de rock. A pesar de todo cuando se colgaron los primeros carteles la cosa quedaba clara, tanto que estuvo a punto de suspenderse. Todo el mundo tenía recientes las imágenes del maldito reportaje televisivo y nadie quería ver su local destrozado por una manada de vándalos. Pero no pasó nada. O mejor dicho, lo que pasó fue que muchos jóvenes descubrieron esa noche un nuevo mundo de posibilidades. De esta manera Cuc Sonat continuó organizando más eventos.

El segundo concierto se hizo en febrero de 1978 en el antiguo Saló Diana con Mortimer, La Banda Trapera del Río, French Dogs, Peligro y Rock&Roll Dämm. Y poco después un tercero en el Pabellón Municipal de Deportes de Girona. Pero en realidad el golpe de efecto se produjo en la verbena de San Juan, en el camping La Tortuga Ligera. Aquella noche se celebró el concierto punk más multitudinario de la historia de nuestro país. Veinticuatro grupos (entre los cuáles estaban Basura, Masturbadores Mongólicos, Kaka de Luxe o La Banda Trapera del Río) que tocaron durante doce horas ante 23.000 personas, provocando la alarma de las autoridades municipales del Baix Llobregat. Éxito que se repitió en el Canet Rock de ese mismo año, donde tocaron Masturbadores Mongólicos, la banda de Lluís Miracle (1959-2003) dibujante y autor del cartel de las Jornadas Libertarias. La prensa musical se hizo eco de todo ello. Pero unos meses más tarde estalla la Movida madrileña y el punk queda relegado. Ya en aquel momento muchos críticos se apresuran a darlo por muerto.

EL PROBLEMA DE LA AUTENTICIDAD

En 1979 muere Sid Vicious y sale el primer disco de La Orquesta Mondragón, con letras de Eduardo Haro Ibars. el punk barcelonés se concentra en bares como La Orquídea, el mítico Texas, Les Enfants Terribles, el Marsella , el Patata, las Rías, el Rivolta o el EA3. Es también el principio de la poesia punk, con nombres como Zanah, Jordi Pope, Esther Vallés (que hace letras para la Trapera) o el geronés Sebastià Roure (1946-2006), que se convierte en un habitual en conciertos de gente como UR (Último Resorte).

Sílvia UR también había estado en Londres donde había descubierto que "entrábamos gratis a los conciertos si teniamos una pinta extravagante". Así que vuelve a Barcelona, pone un anuncio para montar un grupo, y el dia 1 de Noviembre de 1979 actuan por primera vez en el manicomio de Sant Boi. "Los locos corrían arriba y abjo y acabaron tirándonos monedas". En poco tiempo se convertirán en el centro de la polémica. Por aquellos años el problema era la autenticidad. ¿Qué es ser punk? Este tema provocaba eternas discusiones entre muchas bandas, como la que enfrentó a ültimo Resorte con Frenopaticss, grupo que consideraba aburguesado publicar un disco y que hicieron su primer concierto en un solar de la Barceloneta que acabó en una sonada pelea.

Ese año también empiezan los Clinic Humanoyds (futuros Attak y Shit SA). Y un año después aparecen Decibelios (que aún eran punks), Lemo, Disturbio, y 1984. Cuando en Londres el punk se está acabando, aquí se pone de moda. Coincidiendo con la aparición de Radio Pica y su programa Punkitudes Magnéticas, todavía en activo (Lunes, de 19:45 a 20:45 h, en el 96.6 FM), Xavi Punk, su responsable, descubre el movimiento al Popular Uno y se convierte en un activo difusor. En su opinión el tema de la autenticidad sigue vigente: "a mí me gusta la gente que no cambia". Y eso que una vez bailando pogo le tocaron el hígado y se pasó unos días meando sangre. De aquellos años recuerda la simetría entre artista y público. "Ahora en cambio, si subes al escenario, viene un segurata y te echa"

De esta misma época son Error Genético, el grupo de Mireia Tejero, Paloma Loring, Gat i Marcel-lí Antunez, uno de los padres en nuestro país del teatro punk, que tuvo en la Fura dels Baus como principal exponente. También aparecen en 1981 los egarenses Código Neurótico, los barceloneses Odi Social, y el grupo más famoso del punk catalán, Los Desechables, de Vallirana.

Tere Desechable trabaja actualmente en el hospital de la Vall d'Hebron y es miembro de una ONG. Pero en aquellos años era un icono del punk. Una adolescente de tan solo catorce años con una energia erótica electrizante. Su historia es especial en muchos sentidos. Desechables se hicieron populares en un concierto en el Borne cuando salieron al escenario de improvisto para calmar una pelea, y una vez esta se calmó les desenchufaron los instrumentos. Con la ayuda de Jesús Ordovás integraron la élite de grupos que actuaban con las estrellas de la Movida. La trágica muerte de Miguel, el guitarrista, en un atraco a una joyería de Vilafranca del Penedés les convirtió en leyenda y al mismo tiempo les llevó a la desaparición. Como dice ella: "todo era muy complicado, y se hacía a base de empujones".

Y CON ELLOS LLEGÓ LA POLÍTICA

Si en Madrid tenían el Rockola en Barcelona estaba Zeleste. Hasta ese momento el punk no tenía locales propios. Distintos bares de barrio y salas del Raval habían hecho su papel. Es a partir de ahora cuando se les añaden los locales de los alrededores de Zeleste, como La Parra, el Rodri, el Descontrol y el bar de los Bolingas, el más emblemático de todos, también conocido como Los Cerdos. Un malsano establecimiento gallego situado enfrente de Santa Maria del Mar que se convirtió en punto de encuentro.

Locales que pronto serían acompañados por salas como el Café Voltaire, el Necronomicón (donde trabajaba Lupe de las Vulpess), el 666, el Increíble Pero Cierto, el Concèntric, o un lugar -en la playa de la Barceloneta y del cual nadie recuerda el nombre- donde el dueño lucía una rata de cloaca amaestrada. Sin olvidar el Fantástico, donde servían cervezas de litro que los parroquianos podían romper sobre los bancos y las mesas de hormigón mientras escuchaban a los Dead Kennedys o a los Damned.

En 1983 de tiendas había pocas. Una porteria de las Ramblas donde vendían camisetas y chapas e Informe, en la calle del Carme. Allí se podían encontrar las maquetas y las revistas fotocopiadas de diseño austero y grosero. Entre los fanzines más conocidos estaba Punk Rock, Fuera de Banda, Último Grito, Atraccions, NDF y Melodías Destruktoras (estos dos últimos de Johnny Destruye). O Drama del Horror -revista y banda al mismo tiempo- donde estaba Albert Brutus, futuro miembro de GRB. En ese año llega el hardcore, más politizado que el punk. El debate por la autenticidad pasa a ser un debate sobre compromisos, sobre todo cuando estalla el rock radical vasco."No sólo se trataba de tocar más rápido -dice Albert- sino de dejar de mirarse en el espejo". Ahora había una exigencia que iba más allá de la estética y se empezaba a hablar de anarquismo.

Albert Brutus todavía anda metido en el mundo de la música y recuerda aquellos años como una época muy emocionante. Su grupo -GRB- apareció en 1984 y se les considera la primera banda de hardcore catalán. El nombre lo sacaron de las placas del Gremio de Restauración de Barcelona, que eran visibles en muchos bares. Y como todos padecieron la llegada de la heroina que causó muchas bajas en las filas punk. "Vivíamos rápido, como auténticos suicidas, y nos excluíamos voluntariamente de una sociedad que no nos ofrecía futuro alguno".

De esta misma hornada son Acció Directa y Fuck Off. También empieza otro grupo fundamental, los Sentido Común, que tienen como cantante a Tina Gil (conocida en los noventa como cantautora). En Cornellà salen Monstruación y nacen Kangrena y Anti-Dogmatikss. No obstante lo que marca el momento es la aparición de los skins con el grupo Decibelios como abanderados. De Santa Coloma eran los Pisando Fuerte, famosos porque el cantante y el guitarra eran Pedro Pico y Pico Vena, que inspiraron los personajes de Azagra en El Jueves. El cómic ya tenía heroes punks como Makoki, aparecido en el año 1977. Pero es a partir de mediados de los 80 cuando salen los personajes más típicos, con el PGB (Partido de la Gente del Bar), o con Max y su edulcorado Peter Punk.

En aquel año 1984 un grupo de amigos se veían siempre en todos los conciertos "delante del escenario, a la derecha". Eran Xavi, de Piorreah; Quique Jovellar, de 100.000 Profilácticos; Joan, de La Conjura de los Necios; y Lucky, del bar Mensakas. Quique define aquel punk como "música acelerada, diversión, cerveza y porros, sin tener que preocuparte por nada". Y Joan enfatiza que "no era necesario ser un virtuoso para hacer música", así que todos lo probaron. Quizás el que tuvo más fortuna de todos ellos fue Xavi, cantante y único superviviente de Piorreah, el único grupo punk que nunca se ha disuelto. Sus conciertos siempre traían cola, como una actuación en Lleida donde - como en el local que les había contratado actuaba Paloma San Basilio- tocaron encima de un autobús, recorriendo la ciudad.

Los cuatro recuerdan las primeras peleas con los skins -muchos de ellos punks reconvertidos- con los cuales inicialmente compartían locales. Pero muy pronto empezaron los problemas, sobre todo tras el concierto de inauguración del Necronomicón -con Piorreah y Decibelios- que acabó a hostias. Desde entonces fueron habituales las peleas en la Plaza Real, las agresiones y los enfrentamientos, originando una legendaria hostilidad entre ambos bandos.

LA RESACA DEL PUNK

En 1985 el punk catalán estaba prácticamente muerto. Los skins destrozan un sábado por la tarde el Café Voltaire, la policía cierra el Increible Pero Cierto y el Concèntric. Y en Zeleste desembarca el rock melódico catalán, más presentable, que pronto ocupa las salas de conciertos, las emisoras de radio y sobre todo TV3, donde recibe una promoción extraordinaria. Ese año nacen las últimas bandas como Subterranean Kids. También aparecen los Electroputos y los HHH de Banyoles, uno de los mejores grupos de hardcore del momento, o los Últimos de Cuba, famosos por el concierto Nicaragua Rock en el Palau d'Esports de Barcelona. Y luego, el silencio. Una larga noche que borró de los noventa el que fue el movimiento más inquieto y transgresor a este lado de los Pirineos.

Y así llega este 2007, repleto de actos conmemorativos. Los Sex Pistols anuncian que vuelven. Por medio mundo giran bandas de imitadores como Sex Pistols Experience (que en 2006 tocaron en la Feria del Disco de Barcelona) o los Rebel Truce, que tocan el repertorio de los Clash. Abundan los artículos en la prensa (como éste) y las referencias en los noticiarios de televisión. Todavía están en activo grupos como HHH o Algo Tóxico (con Sílvia UR, autora de una web ---
http://silpivipiapa.blogspot.com --- dedicada al punk barcelonés). Siguen también Piorreah y Xavi está escribiendo unas memorias que, según dice él, heriran sensibilidades. Al revival punk que vivimos se añaden antiguas bandas que vuelven a juntarse como Subterranean Kids, L'Odi Social, Skatalà o Últimos de Cuba. Gente que ahora comparte escenario con nuevos grupos como Red Banner, Mordazas, Totälickers, Sosas Caosticas o Humman Bastard.

¿Estamos ante el retorno del punk? Pero, ¿de que punk estamos hablando? En los últimos meses parece volver la vieja murga de la autenticidad. ¿Los okupas son punks? ¿Lo son los amos de perros destartalados que piden caridad tocando la flauta, y a quienes los punks con los que he hablado no dudan en llamar crostas o garrapatas? ¿Son punks los Anonymous, que representaron a Andorra en el pasado festival de Eurovisión? Preguntas que podemos esclarecer en uno de los últimos supervivientes de aquellos años. El bar Mensakas, en la calle Blanqueria. Un viejo resistente, que ha reunido a los fieles durante una década de travesías por el desierto.

El Mensakas abrió en Octubre de 1985 como Asociación de Mensajeros de Barcelona. Lo llevaban el Konan y el Lucky, un histórico con mucha memoria, que aún recuerda los días en que no podían abrir a todo el mundo, por miedo de ser atacados por los skins. El local todavía luce viejos carteles de conciertos, con paredes sobrias, música muy alta y un futbaka, donde han jugado cada noche los parroquianos. El Lucky también está de celebración, el vigésimosegundo aniversario de su querido local, al cual -poco a poco- se van acercando las nuevas generaciones. Aunque eso, definitivamente, ya será otra historia. Quizás dentro de treinta años más alguien nos lo explicará.