Fue miembro fundador del primer y posiblemente más influyente grupo punk de España
(a rock and roll diary) (o el blog de la Banda Trapera del Río)
miércoles, abril 14, 2010
Muere Juan Pulido, batería de La Banda Trapera del Río (El País)
Fue miembro fundador del primer y posiblemente más influyente grupo punk de España
domingo, junio 14, 2009
Crónicas de La Banda Trapera y L’Odi Social (Adiós Lili Marleen)
Crónicas de La Banda Trapera y L’Odi Social (13- 6- 2009)
La Banda Trapera del Río. Plaça de Catalunya (Cornellà). Gratuito
Varias generaciones de “roqueros” se unieron esa noche a cielo abierto para disfrutar de la nueva vuelta a los escenarios de La Banda Trapera del Río. Temperatura veraniega pero agradable dentro de lo que cabe. El concierto empezó super puntual, cosa que hizo que mucha gente se perdiera parte del mismo. “Venid a las cloacas” fue el tema que abrió el show para después continuar (creo) que con “No dais la cara” y “Mentemblanco”. Mientras tanto, la plaza de Catalunya se iba poniendo poco a poco a rebosar de un público entusiasta y expectante. No le quitaremos su mérito al señor Rosendo que tocaba después, de hecho mucha gente solo vino a verlo a él. Megaescenario con el lema Corpus 09 (muy apropiado para una canción como “Padre nuestro”), sonido cojonudo y buena puesta en escena de Los Traperos, destacando los guitarras, el bajo y un Morfi Grei que no paró de agitarse y moverse durante toda la actuación.Morfi dio un “gracias a la vida” por haber llegado a conocer al Tío Modes y acto seguido sonó “Misógino”. Raf Pulido, que estuvo algo fallón, dejó la batería un momento para cantar “Nacido del polvo de un borracho…” mientras Fosy le substituía y Morfi pasaba a la guitarra. Con “Monopatín” se unió a la fiesta JuliánCancerbero, quien ya grabó esta canción en sus tiempos de El Legado. Del primer Lp cayeron todas menos la de “Meditación del Pelos en su paja marinera” (lástima porque es un temazo). Del Guante de guillotina, aparte de las ya comentadas y que yo recuerde, cayó la de “Tu pistola no me mola” y la de “A mi dosis voy”. DelMentemblanco, la que da nombre al disco más “Joven viejo” y “Yonky palace”. Seguro que me dejo muchas… La recta final fue acojonante, sonando “Curriqui de barrio” y el Morfi Grei que acabó lanzándose al público, para después venir el remate definitivo con “Ciutat podrida”. Como eran las fiestas de la ciudad, un delfín de algún puesto terminó en el escenario abrazado aMorfi… También, alguien mangó el palo que señalaba la venta de tickets y éste acabó en el escenario junto a los amplis. Llegó el bis y el toque final con la canción “La regla”. La Banda Trapera del Río estuvieron geniales y me gustaron muchísimo, más que cuando los vi en su anterior retorno. Después de aburrirnos un poco con el señor Rosendo, pusimos rumbo a lasAlternativas donde nos esperaba una nueva vuelta…
L’Odi Social- Kako- Eina. Festes Alternatives de Cornellà. Gratuito
Después de caminar un buen rato por Cornellà llegamos por fin al polígono donde estaban ubicadas las Fiestas Alternativas. Acababan de empezar Kako y solo puedo decir que estuvieron COJONUDOS. Sonaron brutales y arrolladores, no me cortaré en decir que son en mi opinión de lo mejorcito que hay hoy en día. Su potente directo tiene gran parte de la “culpa” de que esto sea así. Iba con un colega de la “vieja guardia punk” (de los que vieron a La Trapera a finales de los 70…), el cual andaba un poco desconectado con los grupos de ahora. Pues bueno, le dije que estuviera atento a los Kako y al final me dijo que flipó en colores con ellos. Con esto lo digo todo. Mogollón de temas de su último disco, otros anteriores y versión del “Solo otra vez” de los Cicatriz. Como os decía, geniales. Pero como somos unos jodidos nostálgicos, a los que esperábamos ver con ansia otra vez en acción eran a L’Odi Social. Que pagui Pujol y comienzo con pirotecnia incluida (Gos estuvo lanzando un rato petardos al aire y en el escenario). Una cosa que me sorprendió gratamente de estas Fiestas Alternativas fue el buen equipo de sonido que había. Todos los grupos sonaron muy bien yL’Odi no fue una excepción. Gos estuvo muy locuaz durante toda la actuación, moviéndose de un lado a otro del escenario constantemente, dando el micro para que cantara la gente e incluso tirándose abajo con el público. Hubo mucho humor i mucho Odi. Al poco de empezar la actuación nos recordaron los tres grandes grupos que tiene Korneyà: Estopa, La Banda Trapera… yMonstruación (Después hizo un llamamiento para que los Monstru tocasen en futuras ediciones de las fiestas… ojalá sea así). También hubo un recuerdo para el mítico personaje que en el Nicaragua Rock les lanzó la botella deBallantines vacía y una buenísima rajada contra los Gossos de Saura. Con “No olimpigs” se unió a cantar Álex Eina/ Inadaptats y el mismo punkie que canta a menudo con Insershow también se subió unas cuantas veces para cantar con ellos. Temas? Pues mogollón. “Lentejas”, “Skineta”, “Piel Roja”, “Speed”, “La fiesta nazi- onal”, “Odio obedecer”, “20 años”, “Gossos de quadra”, “Ataka l’Estat”, “Busca busca”… Hubo para un buen rato de pogo a saco. Terminaron con una versión muy guapa que a mí me sonó que era la de “Stepping stone” (no estoy seguro). Fin del show y tod@s content@s. Eina fueron los últimos en tocar en lo que fue también una actuación muy currada y con una muy buena puesta en escena. Tocaron canciones de su CdL’art de la guerra más versiones de Inadaptats, “Motí, avalot”, y otra de Antitank- Stiff Little Fingers, “Tan sols vull poder volar” (“Wasted life”), con la que terminaron. Con los Eina se acababa nuestra maratoniana jornada de conciertos por Cornellà ese sábado en el que vimos una buena mezcla del pasado, presente y futuro del punk estatal.
viernes, febrero 13, 2009
Estopa y la Trapera
http://www.flamenkore-estopa.com
sábado, diciembre 15, 2007
La Banda Trapera del Río. Con punk las penas son menos (entrevista a Morfi en la revista 26.LDNM)
Web www.ladinamo.org
26.LDNM - Oct-Dic 2007 - Música
La Banda Trapera del Río. Con punk las penas son menos.
Víctor Lenore
La Banda Trapera del Río fue lo más cercano que tuvimos a unos pioneros del punk, aunque su aire cutre (por barrial y proletario) asegura que nunca vayan a ser reivindicados por las revistas cool o los catálogos de tendencias.
Su rock de ciudad dormitorio fue la semilla de muchas cosas, desde el rock radical vasco al orgullo callejero de Estopa. El libro Escupidos de la boca de Dios (Distrolux, 2007), recientemente publicado, repasa la historia del legendario grupo de Cornellá. LDNM ha hablado con Morfi, cantante de “La Trapera”.
Hoy la vida de Miguel Ángel Sánchez –cantante de la banda, alias Morfi Grey– ha cambiado bastante. “Tengo la típica casita con jardín. Mi mujer es familia de los Jijona y trabajo en la fábrica de turrones, helados y horchata que tienen en Granollers”. Se muestra un poco avergonzado de no estar al día de la agenda cultural. “Leer no puedo porque tengo dos críos y eso me impide concentrarme. La última película que vi fue Ratónpolis, así que ya te puedes imaginar”.
De hecho, hasta parece preocupado por la juventud del país. “Bueno, sí , en el libro digo alguna frase que puede parecer injusta. No es verdad que hoy los chavales sólo se rebelan cuando no les compran una Playstation. Lo que quería decir es que ahora les damos a los críos los regalos antes de que los pidan. Creo que eso tendrá consecuencias en su carácter”.
Cuando acabamos de hablar, se vuelve a disculpar “por ser poco interesante”. No tenía por qué. Diría que contestó con bastante gracia.Un libro y un recopilatorio son momentos para hacer balance.
¿Qué crees que fue lo más valioso y lo más prescindible de La Banda Trapera del Río?
El grupo fue una especie de grito inconsciente, pero los primeros discos de cualquiera siempre tienen algo especial, supongo que precisamente esa inconsciencia. Mis canciones favoritas son del primero “Curriqui de barrio” y “Ciutat podrida”. También me gusta una tardía del Mentemblanco (1994) que es una historia real. Se titula “Yonqui Palace” y habla de la unidad de desintoxicación del Hospital San Pablo.
En cierta época fue a parar por ahí Johnny Thunders (New York Dolls). Me enteré por mi amigo Miguel Real de Asúa, de las bodegas Cune. Es un hospital público, pero también se puede ir por lo privado: los pijos que van allí a curarse lo llaman Yonqui Palace. Es todo confort.
Jaime Gonzalo te compara en el libro con Johnny Boy, el tarado que interpretaba De Niro en Malas calles.
Qué simpático es Jaime...
Bueno, te compara pero dice que tú eras más listo. ¿Cuáles eran tus iconos cinematográficos y musicales?
A mí lo que me gustaban eran los Beatles, Chuck Berry, el glam. Íbamos a una discoteca de barrio y tuvimos la suerte de que el discjockey pinchaba a los Stooges. A final de los setenta hubo un revival muy fuerte de los Who y me hacía gracia la locura de Keith Moon.
En el libro explicas que a veces ibais de empalmada, borrachos o drogados, a la boca del metro a reíros de los obreros que madrugaban para ir a trabajar.
Sí, es verdad, pasábamos el tiempo inventando tonterías de estas. Ahí tuve un chasco importantísimo. En pleno viaje de LSD me acerqué al metro y vi a mi padre. Sentí vergüenza ajena porque me di cuenta de que me estaba riendo de mí mismo. Son cosas muy nihilistas.
La verdad es que reírte de los obreros no casa mucho con tu militancia comunista.
Bueno, eran más bien simpatías, pero era sólo yo. Nos invitaban a tocar a una fiesta del PCE y podía aparecer otro del grupo vistiendo cruces gamadas y metiéndose con las feministas.
En el prólogo del libro, Diego Manrique dice que Estopa, que son de vuestro barrio, han sabido evitar todas las trampas en las que cayó La Trapera.
Puede ser, tú. A Estopa no los conozco, debían de tener dos o tres años cuado estábamos en pleno apogeo. Ellos tienen una cosa a favor importantísima: en España cualquier cosa que tenga una raíz flamenca tiene un cincuenta por ciento ganado. Si encima haces letras simpáticas, geniales y divertidas, pues ya lo tienes todo. Les enseñó a tocar Rockhita, que fue guitarrista nuestro, aunque nunca tuvo un papel muy relevante en el grupo. Cuando empezó a salir Estopa en Cornellá estaba hecha ya la limpieza salvaje de camellos y atracadores de poca monta.
¿Rockhita fue el que acabó siendo policía?
Sí, pero ya estaba fuera de la banda. Es divertido porque su viuda, Laura, era policía secreta.
¿Cómo es posible estar en La Trapera y acabar en la policía?
Recuerdo que, cuando éramos pequeños, nos llevó una vez a su casa. Lo primero que hizo el padre al vernos fue señalar una estaca que tenía colgada en la pared. Nos dijo: “Mirad: con esto le pego a mi hijo”. Ostia, a lo mejor tiene que ver con eso. No sé.
En una ocasión hicisteis campaña para la alcaldía de Cornellá.
Fue un amago. Cada año celebrábamos el cumpleaños de la banda con un autohomenaje por resistir juntos. Este sería el segundo o tercero. Era una parafernalia, pero ni siquiera intentamos lo de las firmas. Sólo desfilamos en coche descapotable con capas de rey y coronas. Delante iban todas las motos robadas y trucadas del barrio haciendo de séquito con los travestis. Estábamos todo el tiempo pensando en tonterías así . También montamos una presentación en la primera sex shop del Barrio Chino de Barcelona.
Lo que más me ha impresionado del libro es que siendo unos críos hicierais varios kilómetros en autoestop para ir al local de ensayo. ¿Cuánto tiempo duró eso?
Pues un año entero. Íbamos y volvíamos hasta Viladecans. Aún no estaba Modesto (Agriarte, guitarrista). Con tal de tener un guitarra capaz de tocar “La regla” o una versión de Teen Tops nos íbamos a un pueblo que estaba a cuatro del nuestro. Como no había transporte público, la gente nos llevaba. Tardábamos una hora o así. A la vuelta del ensayo era de noche y costaba más. La gente nos cogía tranquila porque teníamos dieciséis años.
Eskorbuto os han reivindicado como influencia. ¿Ves vuestra huella en algún grupo actual?
Bueno, no sé... No soy yo el que lo tengo que decir. En el País Vasco siempre nos trataron muy bien. Uno de nuestros mejores conciertos fue allí en un pabellón, en 1979. Podríamos haber explotado cuando el ayuntamiento de Bilbao nos pagó para tocar en la Semana Grande. El problema es que esa tarde se puso a llover y tuvieron que suspenderlo.
¿Te arrepientes de algo en la historia del grupo?
Quizá podríamos haber llegado a tener algún número uno en Los 40 Principales. Pero también me gusta ser una leyenda negra, el haber sido un desastre. Creo que si nos hubiéramos hecho millonarios habríamos acabado todos fatal.
El grupo en cinco datos
- Estuvieron activos desde 1976 a 1982. En 1992, con motivo de la reedición de sus dos primeros elepés, se volvieron a juntar. Grabaron dos discos más y volvieron a separarse en 1996. La mejor forma de sumergirse en su repertorio es el disco-libro Grabaciones completas (Munster, 2006).
- Aunque se les considera precursores del punk en España, ellos se desmarcaban del término, como queda claro en las entrevistas de la época: “Nosotros no somos punk. Eso va con otra sociedad, con otro mundo, no queremos ser una ferretería ambulante. Nuestra historia es la de la gente de Viladecans, de Sant Boi, de Cornellá, de Bellvitge, que es donde vivimos y trabajamos. Si nos va la música es para ir de lo más sublime a lo más asqueroso, desde tener un ligue increíble a tener que hacerte una paja”. Pues eso.
- El 10 de marzo de 1978 tocaron en el festival Broncorock en la Casa de Campo de Madrid. Así lo cuenta el batería Rafa Pulido: “Nada más llegar vimos como las pandas de Vallecas daban una paliza a uno de los organizadores. Habían reventado las vallas y se habían colado por la cara. A los de Lone Star les habían robado la batería. No había dinero para pagar a los grupos y los guantazos iban y venían. Ya que estábamos allí decidimos tocar. Dimos un conciertazo. Al acabar subió un menda al escenario, cogió el micro y obligó a todo el mundo a aportar algo de pasta. ¡Nos dieron 76.000 pelas en monedas! Además nos cargaron la furgoneta y nos metieron micros que no eran nuestros”.
- En esa época, el presentador Ángel Casas escribía esto sobre el grupo en su columna “Mundo pop”: “Hacen canciones que no presentaría Uribarri en Aplauso. Son sin duda las más viscerales canciones de denuncia que se hayan compuesto y cantado aquí. Sirven para dar testimonio de una juventud cloaquera dispuesta a no ocultar su basura, sino a echarla a la cara”.
- Dos momentos macarras recordados por el bajista, Jordi Subidas: “Estábamos en casa de Morfi, éramos trece personas y Javi quiso hacer rayas para todos. Le pidió un espejo a Morfi. Este se fue a su habitación , desencajó la puerta e un armario ropero y volvió a la sala”. La segunda: en su reaparición a mediados de los noventa tocaron en el bar Amordiscos de Vigo usando como escenario dos mesas de billar juntadas para la ocasión.
1 comentarios a La Banda Trapera del Río. Con punk las penas son menos.
1. «Saludos traperos!»
Dicho por Curriqui de Barrio el Wed 12-03-2008 13:45 (UTC)
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