sábado, marzo 19, 1994

La Banda Trapera del Río vuelve a poner música al extrarradio (El País)

La Banda Trapera del Río vuelve a poner música al extrarradio

Los pioneros del 'punk' español reaparecen con un disco en directo

RAMÓN DE ESPAÑA, - Barcelona - 19/03/1994
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La Banda Trapera del Río fue, a finales de los años 70, el grupo español punk por antonomasia. La vida en común de sus miembros fue tan breve y tan caótica como la de sus primos de ultramar, los Sex Pistols, pero su disolución dejó abiertas las puertas de la leyenda. Catorce años después, la Banda vuelve a la carga y llena las salas de conciertos de un público variopinto que incluye a Cuarentones, treintañeros y adolescentes con cresta que eran unos críos en la época en que Johnny Rotten gritaba que no había futuro y Morfi Grey, el cantante de los traperos, berreaba, ciego de cerveza y machete en ristre, sus hinmos del arroyo.

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      En homenaje a ese público tan entregado, la Banda publicará dentro de unos días un disco en directo que lleva un título muy propio de unos músicos que nunca han tenido pelos en la lengua: Directo a los cojones.Para Morfi Grey (nacido Miguel Angel Sánchez) la reunión era inevitable: "A todos nos apetecía volver a tocar juntos. Después de su disolución, la Banda se convirtió en un grupo mítico del que mucha gente había oido hablar pero al que muy pocos habían visto en directo. Resultó que no solo se acordaban de nosotros nuestros coetáneos, sino que había cantidad de chavales absolutamente entregados a la causa y que sólo nos conocían por referencias. Para todos ellos hemos creado el Club Trapero, del que ya tenemos unos 300 socios".
      La Banda Trapera del Río nació en la Ciudad Satélite de Cornellá, una barriada obrera del extrarradio barcelonés donde la teoría del señor Rotten sobre la falta de futuro de la juventud era a finales de los 70 una realidad cotidiana: "Todos éramos hijos de emigrantes y veíamos el porvenir muy negro. Como mucho, sabíamos que podíamos acabar trabajando en una fábrica, como nuestros padres, y jubilarnos al cabo de 40 años con un reloj de regalo en premio a los servicios prestados a la empresa. O sea, que la cosa daba asco. Por eso empezamos a hacer canciones explicando cómo estaba el patio, qué era aquello en lo que no nos queríamos convertir...".
      Así salieron canciones como Curriqui de barrio o Ciutat podrida, tema de amor-odio a su Cornellá natal y una de las pocas piezas del punk rock barcelonés interpretadas en catalán. Sintiéndose un pionero en ese terreno, Morfi solo tiene sarcasmos para la explosión del llamado rock catalán: "Es un desastre por un motivo evidente: porque el rock tiene que salir de la calle y no puede ser diseñado en un despacho por un calvorota tripón que, para colmo, pertenece a un partido de derechas, reaccionario y carca como Convergencia i Unió. El rock no lo pueden hacer los políticos, pero lo están haciendo. Y se están dedicando a engañar a los chavales".

      Rock convergente

      El rock convergente no es el único tema que saca de quicio a nuestro hombre: "Me revienta muchísimo esa actitud de santones que llevan tiempo adoptando ciertos músicos dentro y fuera de España. El rock and roll no puede ser una pandilla de hermanitas de la caridad que se pasa la vida organizando festivales benéficos. Esto se ha llenado de profetas que están constantemente recaudando dinero contra el sida o montando campañas contra las drogas o dando la tabarra con el ecologismo y la necesaria salvación de las ballenas. ¡Que les den por el saco a las ballenas, tío! El rock es otra cosa. Además, estoy harto de hipócritas que organizan festivales antidroga y salen al escenario a comerles el coco a los chavales, después de haberse puesto hasta las orejas de farlopa en el camerino".Las drogas son algo que Morfi ha sufrido en carne propia, pero ello no le lleva a ningún tipo de actitud moralista: "La droga destrozó mucho a mi barrio. Hay un antes y un después de la heroína en Cornellá. Antes había bandas, gente que se daba de palos mutuamente y marcaba su territorio, pero con la heroína llegaron los atracos, las pistolas, los muertos... Yo me enganché a la heroína, lo reconozco. Cuando la conseguí dejar me pasé a la cocaína y fue otro desastre, pero también salí de la cocaína. Salí porque siempre he sido un tipo fuerte con ganas de hacer cosas. El asunto de las drogas se está dramatizando en exceso con tanta asociación, tanto reality show y tanta tontería. Si tomas drogas es porque algo no te funciona. ¿Verdad que llamas al fontanero cuando se emboza el lavabo? Pues cuando te embozas tú, te pones en manos de un médico y te arregla, Así de fácil".
      Ante las posibles acusaciones de rentabilizar la nostalgia, Morfi asegura que serán falsas: "No vamos a cantar exclusivamente las viejas canciones. Estamos componiendo material nuevo, y personalmente, estoy preparando material para un proyecto ajeno a la banda, canciones más acústicas, menos duras, para tocar en pequeños clubes".
      Preguntado por la vigencia del punk rock, Morfi, reconoce una deuda general y particular con la música de sus años mozos: "El punk rock fue un gran revulsivo. La escena musical internacional estaba llena de dinosaurios para los que el movimientopunk fue, hablando en plata, una patada en los cojones. Nada ha vuelto a ser lo mismo desde entonces".

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